domingo, 29 de marzo de 2009

¿Qué fue primero? -El huevo o la gallina-

Conocer abarca diversos procesos neuronales y el uso de los medios de percepción; desde que uno nace hasta que muere. Si todos tenemos esto ¿Por qué somos diferentes? Aquí quitare a la carga genética (no niego su intervención) y agrego el ambiente enriquecido de todo y nada que rodee al individuo en cada momento. Si tiene vida aprendió a subsistir en donde se encontraba.

El conocimiento es estudiado y utilizado por heterogéneas personas a través de los siglos con variado entusiasmos y fines. Esto todos lo saben, lo suponen, lo investigan o vienen a saber. Y será tomando como antecedentes, introducción y respaldo.

Todos los grandes genios han creado excelsas cosas que son artes (por la muestra de talento inigualable y principio de tendencias). Yo me pregunto qué es lo que lleva a estos tipos ser únicos; lo revoltoso, lo sencillo, la homosexualidad o abstinencia, el hambre, la esquizofrenia, lo gordo, lo flaco, lo chaparro o alto. ¿Qué? Será el siglo -a lo mejor me voy acercando- creo que el tiempo es el responsable.

Si, es el tiempo el causante del conocimiento. Este permite que la vida tenga un ritmo determinado que marca el proceso de inicios de ciclos, el flujo y adjuntos de estos, pero no creo que el tiempo marque finales en el conocimiento. Si uno se hace otra pregunta para saber el principio del conocimiento ya teniendo en cuenta al tiempo y al cuerpo con todo lo que es seria ¿Qué elemento permite mejor conocimiento? Yo diría el silencio.

¿Por qué el silencio? Con el tiempo me he dado cuenta que es el medio por el que me vinculo más a mi entorno. El silencio permite hacer el uso galante de los sentidos; pues abre la brecha entre la decisión y la acción, sin antes dar la oportunidad de volverte sublime ante el momento.

Cuando hablo del silencio no me refiero al estar ausente, hago referencia a entrar al entendimiento del ser uno con lo otro o el otro, manteniendo tu ser ecuánime, permitiendo que lo que se te antepone se presente y se exprese así mismo. Y cuando este termine su grito de independencia tú no refutarlo sino adecuarte con el objetivo de crear la solución para establecer una forma de vida justa para el desarrollo en conjunto. Lo importante es crear algo benéfico para subsistir y dejar una huella de ti en el otro y solo tomar de este lo correcto para ser recordado en el tiempo.


Sé que las grandes decisiones han sido creadas en silencio para desarrollar arte. Tomando en cuenta al entorno y a uno mismo. Para mi es el fragmento necesario para llegar en el tiempo al conocimiento.

ash!



Cerrando el mes de corazones.




jueves, 26 de marzo de 2009

Movimientos viscerales





Tú me conoces toda; mi mujer real. La que usa shorts, playeras, la que no se pinta, la que es grosera, la que corre y juega, usa chanclas y no sale de su casa, quien ríe contigo y se burle de ti, la que no baila y toma beers contigo y los amigos hasta quedar mal. La amiga que te escucha y da consejos sobre las novias y se burla de ellas. Soy quien está al pendiente del teléfono, la que te espera cada vacaciones sentada en la banqueta para tener nuestras pláticas interminables y hacer uso de la imaginación.

Tanto tiempo te espere. Espere una mirada, un abrazo, una sonrisa para mí, una de tus palabras, un beso; esta declaración de necesidad de mí. Te escuche y te vi, me quede sonriente, pero también sin sueño. Y hoy sabes, me obligo a sentir ese anhelo de amor platónico, pero ¡mírame! Mi decadente persona te ve solo como mi mejor amigo ahora.

Te diría SI, sino nos conociéramos, pues, siempre vacile respecto a nuestra unión ¿recuerdas? te dije –nos casamos a los 30’s-. Pero tú me das el plazo de 2 meses para que seamos novios (ja!, palabra domesticadora) ¿Qué te crees? yo te espere 10 años. ¿Qué te pasa señorito? Mi deseo hacia ti no ha sido genital, quiero pensar que el tuyo tampoco, tú me conoces. Siendo realista tú y yo somos una parodia del romanticismo. Yo finjo no ser un hielo y tu, tu, tu… convencerme de no soy una más.


miércoles, 25 de marzo de 2009

Dimitiendo corazón

Hoy sentada sobre ese lento monstruo, mire por la ventana y te vi.

Te vi tomando mi mano y caminar por estas calles de Xalapa, sin dejar de hablar y sonreír. Compartimos nuestros gustos y comimos helado. Sí, me imagine contigo, camine a tu lado y sonreí lindo a tus padres. Me presentaste e tus amigos (obligándome a decidir si escuchar y sonreír o contar chistes y reír). También vi nuestras pláticas con alegrías, enojos y frustraciones. Y cada uno haciendo su vida teniendo al otro. Te vi siendo tú, haciendo tu arte; enamorándome de verte ser. Vi nuestros cuerpos con simples contactos. Además me vestí para ti y me preparé para hacernos una noche única.

Te entrego mi fidelidad y orgullo por estar juntos.

¡Ah! pero no, no quiero llegar y besarte, no quiero llegar y abrazarte, no quiero llegar y que me toques, no quiero llegar y me aprietes, no, no quiero llegar a la culminación del deleite, no quiero esperarte ni quiero usar tacones y menos quiero aprender a rumbear, no quiero leer tus libros y ver tus películas, no quiero ponerme un vestido de flores y ser bonita para ti, no quiero escuchar Bizet – Carmen porque me decepcionas, no quiero enseñarte que soy la mejor, no quiero conocer a tu familia ni quiero que me presentes a tus amigos, no quiero llegar a vivir, no quiero que sepas de mi...

Solo quiero estar, quiero ser de alguien. Quiero que alguien sea mío, que no lo cambie en la esquina por unos cigarrillos y una botellita de aguardiente...

De repente veo que es el momento de bajar del camión y seguir mi camino; regresar a seguir siendo Yo tan única y entera.


Respirando en ti.