miércoles, 25 de marzo de 2009

Dimitiendo corazón

Hoy sentada sobre ese lento monstruo, mire por la ventana y te vi.

Te vi tomando mi mano y caminar por estas calles de Xalapa, sin dejar de hablar y sonreír. Compartimos nuestros gustos y comimos helado. Sí, me imagine contigo, camine a tu lado y sonreí lindo a tus padres. Me presentaste e tus amigos (obligándome a decidir si escuchar y sonreír o contar chistes y reír). También vi nuestras pláticas con alegrías, enojos y frustraciones. Y cada uno haciendo su vida teniendo al otro. Te vi siendo tú, haciendo tu arte; enamorándome de verte ser. Vi nuestros cuerpos con simples contactos. Además me vestí para ti y me preparé para hacernos una noche única.

Te entrego mi fidelidad y orgullo por estar juntos.

¡Ah! pero no, no quiero llegar y besarte, no quiero llegar y abrazarte, no quiero llegar y que me toques, no quiero llegar y me aprietes, no, no quiero llegar a la culminación del deleite, no quiero esperarte ni quiero usar tacones y menos quiero aprender a rumbear, no quiero leer tus libros y ver tus películas, no quiero ponerme un vestido de flores y ser bonita para ti, no quiero escuchar Bizet – Carmen porque me decepcionas, no quiero enseñarte que soy la mejor, no quiero conocer a tu familia ni quiero que me presentes a tus amigos, no quiero llegar a vivir, no quiero que sepas de mi...

Solo quiero estar, quiero ser de alguien. Quiero que alguien sea mío, que no lo cambie en la esquina por unos cigarrillos y una botellita de aguardiente...

De repente veo que es el momento de bajar del camión y seguir mi camino; regresar a seguir siendo Yo tan única y entera.


Respirando en ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario