Hoy amaneció y me pregunte ¿qué es lo que voy a hacer al rato?... Planes; hace tiempo que los perdí. Compromisos; solo uno, acomodar las cosas que adornan el suelo de mi recamara desde hace días. Pendientes; muchos, pero ninguno que capte mi atención como para realizarlos. Pensamientos; si, aunque poco productivos. Valor; hoy no, bueno, solo para seguir alimentando mi decepción hacia el “hombre” con el que decidí comenzar a vivir esa entrega después de año y medio. Aquí comenzaré.
Fue alguien que llego a mi racionalidad y la rompió. Si he de preguntar ¿Qué fue lo que me emociono? Solo el verlo puede ser buen principio… ver sus ojos (un tanto familiares), su boca (sus labios, demasiado gruesos para mi gusto) solo por verlo fumar y hablar, tocarlo si (sus brazos al verlos danzar me enamoraban…), su caminar (no era de mi agrado pero era solo un detalle) escucharlo (solo me gustaba cuando hablaba de las cosas que lo apasionaban y sus respuestas a mis ¿Por qué?, los temas del dinero me incomodaban), en cumbres :/ (me quedo con las fantasías) para continuar su compañía, sentirlo a mi lado, su preocupación por mí, sus promesas y sobre todo su contrato de compromiso hacia mí (cama y mesa). Hizo sentirme propietaria de él.
Ahora uno se preguntará ¿Qué paso? Yo a él lo conocía y sabía con quien estaba, no fui engañada ni domada, creo que demasiado tierna (no es lo mío) y astuta sí. Tenía un objetivo que era ser feliz y entregada sobre todo porque estaba inmersa en la esperanza, ideas y ganas de encontrar a alguien justo como a mí me gusta.
Hable con él sobre sus detalles conocidos y lo vi con ganas de ser diferente; sin embargo, no pudo romper con sus tendencias, aunque quiero pensar que antepuso el respeto hablándome de moralidad mientras me dejaba ir. Me costó decidir entre reír o llorar, pues pensé ¿qué será mejor para su ego?.
Ahora con los días y mi astucia me he dado cuenta que fue una buena decisión estar alejados. Nuestros mundos giran y sincronizan totalmente diferente; así que solo hago unas cosas para reafirmar que decidir que fuera él después de tanto tiempo no fue mala opción, que yo siguiera con él me metería al club de las chicas que lo consideran un patán. Creo que piensa que lo tengo en buen concepto y es mejor que piense así. En ocasiones medito que piensa que yo soy ingenua. Mi profesión no lo permite y la suya vive de esto.
Como experiencia interesante, como persona valiente, como algo más no tengo pensamiento alguno.
¿Por qué empezar a hablar de él? Primero porque es lo que acontece, segundo a quien no le gustan las historias de desamor y tercero necesitaba hablar con alguien. Mis amigos hacen su vida y yo como les dije en un principio no quiero hacer mucho hoy.
Hay muertos que no hacen ruido llorona y es más grande su pena…
No hay comentarios:
Publicar un comentario