Y camine en Xalapa como no lo había hecho, con mi paleta en boca, mi bolsa de cebra y el cabello suelto, con mi pantalón de mezclilla y playera de tintan, no llevaba prisa ni quería llegar, mis sandalias se quedaban en el suelo, creo que querían parar, pues con tanta agua la gente no dejaba de pasar en sus carros ¡claro! Desde ahí no dejaban de voltear, yo iba feliz y mi boquita no dejaba de sonreír no tenía miedo del resfriado que pudiera sufrir, y mira que de casa sin suéter no salgo.
Creo que hoy festejaba la libertad de los domingos tradicionales; se salieron del frontal esas rutinas que algunos tomamos y otros olvidamos ahora formo parte del club d los que los que los están superando.
Pero de que hablo! si las sonrisas de mi cara aun no las quito ni las quitaré, si en esta semana he roto todas mis reglas, exigencias y uno que otro placer, hoy estoy más enfocada a la distancia y al creer que si soy una princesa. Accedo a que mi mente tarareé su canción permitiéndole a mi piel sentir y mi boquita saborear, solo me hace falta probar. No quiero ser aguafiestas pero corazón no me vayas a fallar porque las huelgas de hambre tardan mucho en matar.
Talvés sea mi imaginación la que se desborda como espuma de una chela bien fría y a lo mejor pronto se baje todo esto y solo quede lo frio y de todas las ganas que tengo me lo acabe de un trago. Pero que más te da a ti, te tendré en mi vida siempre o a lo menos hasta que cambies tu casa de lugar.
Mis manos terminaron frías y mis pies mojados, mi pantalón ni se diga solo se salvo un poco mi playera, se acabo mi paletita y mi lengua roja quedo… uuuuhhhhhmmmm sonrisitas sonrisitas.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario