Te veo ahí tan deseable a la mirada de cualquiera, no puedo evitar mirarte de arriba abajo para saber qué valor darte y sobre todo reconocerte.
Te he llevado en mi vida que me eres imposible de identificar, serán tus rubores o de lo que estas hecho, no lo sé, pero si se que has estado en mi vida tan cambiante, tan modificable e inigualable aunque algo devaluado, pero aun así mi dependencia hacia ti se ve vuelta más firme. Me has puesto en aprietos cuando no te tengo, eres una de mis necesidades primarias, si no veo en mi me desespero y me siento vacía. Mi necesidad hacia a ti ha movido las grandes montañas llevándome a que yo por tu necesidad después del día de tu entrega te vayas sin dejarme rastros de seguridad tenga las fantasías mas libidinosas solo para mantenerte a mi lado.
A ti te dedico cada mañana mi levantar a hacer algo para que no te alejes de mí, te administro lo mas que puedo, me duele soltarte. Yo me entrego en cuerpo y alma, y tú… ¿tú qué haces por mí?, te soy tan indiferente que no me tienes ni en tu recuerdo.
Eres tan egoísta, la gente te ha hecho creer que con el hecho de juntarte con lo “importante” tienes más reconocimiento, pero mi vida nadie te aprecia tanto como un corazón pobre que te venera y cuida como no tienes idea.
Yo con solo tenerte en mi haces que pida por ti a ese dios de los necesitados y que cuando estés conmigo despilfarre todo por ti. Me cambias, pones sonrisas en mi cara y hasta la salud me reconfortas, y me pregunto ¿Por qué a mí? Quisiera estar en otro planeta o en otra tierra donde tú no existieras y yo fuera más feliz sin pensar, agarrarte y cuidarte a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario