Intento abrir los ojos poco a poco pero no puedo, aun tengo ganas de evocar al sueño... dormi sobre mi costado izquierdo -estoy cansada- pero sonrió y me pregunto qué hora será, metoco la cara e intento estirar las piernaspero me gana un bostezo… me pongo boca arriba y muevo la cabeza de un lado a otro aun con los ojos cerrados... pues me niego a abrirlos, respiro e integro todo lo que paso en el transcurso de la tarde de ayer y por lo que presiento; parte de la noche.
Veo que todo empezó cuando levante esa tasa de café y disimule no haberme quemado y solo sonreí; fue como a toda la gente… el disimulo me delato y vi que tú fuiste el que noto tal discreción, me sonreíste y yo solo te mire y moví la boca como suelo hacerlo cuando no me agrada algo y te regale una sonrisa.
Vi que leías la sinapsis de una película, creo que la acababas de comprar… o recibir era igual, estaba entre tus manos y para mi suerte el titulo se me hizo conocido, no tarde en recordar que ya la había visto antes, eso fue suficiente para querer llamar tu atención pero creo que no me tuve que esforzar haciéndolo, pues no tardaste más de media hora en mandar al mesero con una rebanada de pastel… aun no te pregunto en qué momento me viste mirándo el pastel, acababan de llevarlo y sé veía apetecible para ese día con neblina, pero preferí un capuchino con cajeta.
El mesero llego y me dio una servilleta doblada mientras ponía sobre la mesa el platito con esa rebanada, tome la servilleta y vi que me mirabas sonriendo, esa sonrisa que puede decir que te sentiste un niño haciendo una travesura, yo me dije –bueno, juguemos- tome la servilleta y la puse a un lado del plato y al mesero le di las gracias, retome mi lectura… dentro de mi quería reír pero me tome mi tiempo, mientras fijaba la mirada en mi lectura tome la cuchara y comencé a comerme el pastel con toda la tranquilidad del mundo.
Parece que te desesperé y pediste al mesero un vaso con agua (todos sabemos que los vasos con agua son para hacer tiempo antes de irse). Ahí me hice la pregunta ¿sigo o tomo la servilleta?; no podía dejar pasar la oportunidad de conocer a alguien como tú. Así que tome la servilleta y la leí, sonreí y en verdad fui feliz al tener la respuesta de tu frase… si se preguntan cuál es la frase aquí esta “Cuando hace frío la mayoría de las cosas van más deprisa o llegan antes, me refiero a las casualidades. Me encanta que haga frío” Yo con esto empecé a sentir esa sensación dentro de mí de tener el santuario de la mariposa monarca, tome mi plumón fresa con el que subrayo las cosas y pido unas servilletas (una porque en verdad no tenía y otra porque quería que vieras tu respuesta).
Pensé en mi letra… y sonreí, hice de lado esa idea y comencé a escribir, no necesite pensarle mucho, pues inmediatamente supe de donde sacaste la frase y te conteste con lo más conocido de donde la sacaste “esta noche te espero (…) salta por la ventana, ¡Valiente!”. Le hablo al mesero y le muestro la servilleta je! Se sonrió y fue a mi mesa, creo que se sintió cómplice de este encuentro pues no necesite decir alguna palabra, total talvés esta sea la casualidad que estábamos esperando…
Mientras el mesero se dirigía a tu mesa yo alce la mirada y no deje de verte, tu parecías concentrado en el libro que te acompañaba y eso me puso acalorada vi cuando te la dieron y tu lo primero que hiciste fue mirarme, luego tomarla, abrirla, leerla y luego me miraste… yo con mis ojos te invite a mi mesa y tu sin dudarlo tomaste tus cosas y te levantaste; no pude dejar de mirarte hasta ver que te tuve frente de mi, aun recuerdo tu sonrisa que me invitaba a decirte mi nombre y preguntar el tuyo… para esto ya la noche nos había alcanzado, tenía tantas ganas de ahogarme y creo que tu tenias muchas ganas de darme un respiro para sentir más… nuestra platica nos llevo tres cuartos de hora ¿Qué de que hablamos? Yo comencé a hablarle de mi gusto por la película que tenía en sus manos y él se dedico a decirme las frases, esto fue emocionante pues yo pensaba en como terminaría esto… lo que continuo fueron las cosas que nos hacen a cada uno.
Ahora abro mis ojos, miro hacia mi izquierda y veo toda mi ropa tirada, lo que me motiva a ver que mas la acompaña, y son tus pantalones de mezclilla y tu camisa de rayas azules también sonrio y me pongo roja al ver tus bóxers de cuadritos sobre mi bra y me pregunto en qué parte del suelo estarán mis chones. Miro el techo y veo que es de color verde (es de ese verde que a mí me gusta, es de ese que me identifica), ahora poco a poco y con mucha emoción de verte por la mañana giro mi cabeza hacia la izquierda, mientras recuerdo que me preguntaste de qué lado de la cama me gustaba dormir y yo te conteste -del lado donde no te guste a ti-.
No espere verte con esos ojos abierto y menos que entre tus manos estuviera mi pequeño chonino, me sonríes y me preguntas si buscaba eso sonreí y te bese la frente y tu solo soltaste lo que tenias entre manos y tu mano derecha se deslizo hacia mis pechos y baja lentamente, te miro a los ojos y muerdo mi labio, tu sonríes y te me acercas a darme un beso… no me importa nuestros alientos y también te beso… Ahora solo me concentro en respirar profundo y a continuar con esta casualidad que estaba esperando.
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