jueves, 15 de octubre de 2009

Ludoterapia

Antes podría juzgar un acto irracional para la gente como algo sin importancia, es más creo que la curiosidad me sobrepasaba y buscaba saber más de eso y dar una opinión objetiva y realmente no había moralidad sobre esa información obtenida…. Dicen que todos tenemos filias.

Hoy no tengo aun ese sentido de moralidad agudizado ni juzgo ni tomo partido de esto… creo que será algo fuerte para mí expresarlo, hablo den sentimiento que me genere, aun no es enojo y menos identificación, creo que entra en esas investigaciones de satisfacción propia… Y más que, mientras una adolescente y adulto le pone la nota musical de las lagrimas y el sentimiento de culpabilidad no sé si por el gozo o por el dolor de la vivir esa situación … ellas solo me miran y me explican todo como si vieran narrando una película aburrida pero que por algunos detalles captaron su atención…

Las veo y no sabría decir que lo disfrutaron, creo que mi significado de dolencia no es el de sufrimiento… y si es así, aun me pregunto qué es lo que les duele.

Me he quedado sorprendida, al verlas tan inofensivas y pienso ¿cómo puede ser que sean tan provocadoras? ¿Cómo pueden levan el ánimo por las madrugadas? ¿Cómo pueden ser tocadas sin notarse la diferencia entre ellas y una mujer? Y si me voy a lo espiritual me pregunto ¿Cuál es su misión? ¿Qué lección tienen que aprender? ¿Cómo será su vida?

Ahora sus madres, que pasa, donde queda su lógica… no, no es eso ni siquiera donde queda su amor… esa parte de compromiso… no sé supone que ellas dan todos por los hijos, ja! Qué tontería más grande que el mundo quiso imponer, creo que cuando la mujer llega a esa etapa de su vida se vuelve más inteligente y astuta, ¿entonces como permite que sucedan cosas? Las excita… el que esa persona quien las mantiene, quien le da hijos, quien la hace feliz una hora, las toque después de haberse masturbado en alguien quien apenas conoce de esos vinos.

Todo por cumplir con lo que exige una religión, todo por formar algo que no sé tuvo, todo por ser la mujer de alguien, todo porque no hay apoyo de sus familias, todo en nombre de sus hijos, todo por no haber estudiado, todo por sentirse inútiles, todo por quedarse en casa y ver ese buen programa de televisión o escuchar la que buena! Todo por quedarse con una parte de un terreno, todo por no perder otro hombre en su vida, todo por un trozo de carne y unas caricias que fueron repartidas antes….

Y de esta última pregunta sale mi compromiso y pregunto ¿Por qué tengo que ser yo quien tengo que ser quien las apoye? Cuando mi lema ha sido muy simple “ni modo, no puedes cambiar eso que paso, pero si lo que quieras que pase” como le digo eso a ellas que ni siquiera su nombre saben escribir, quienes sueñan en ser felices y que solo piensan en seguir con su madre.

No sé si entre la palabra perdón en mi trabajo con ellas… ojala lo otorguen las ellas con los actos benéficos para sus vida, donde tengan metas y donde hagan lo que “buscan ser felices”.

De ellos no emitiré ningún cometario talvés otro día con el ánimo mas encarado… creo que todos tenemos tendencias agresivas satisfactorias… eso lo sabrá explicar un buen neuroetologo que este inmerso en la investigación del cerebro… yo solo me quedo con mis dudas y pensares.

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