Llegan los momentos, la vida me presenta corazones dentro de corazones, mi cuerpo me exige flujo de la evolución, tengo en el cabello la intranquilidad de los ángeles, este cuerpo quiere acción pero no precisamente de gimnasio, sólo que a la vez no quiere quitarse ninguna capa porque se siente tan extraño tenerme así, y mi piel esta marcada con todos mis deseos, mis frustraciones y mis ilusiones, tengo un arduo trabajo día a día para mantenerme despierta porque la noche no me deja dormir, pierdo la lupa y de repente solo me llega mi meta como la luz del túnel, ignoro cada día mis quisiera por un solo por hoy, mi sonrisa es sincera no sufrida no deseosa pero mi mente pareciera una máquina de teletransportacioón, me mete en la vida de varios y mis ojos me hubican en donde estoy, pareciera que quiero volver o llegar a un lugar, no me gusta la idea de seguir regresando a mi cama, quiero llegar a ver unas cortinas blancas, hacer desayuno para tres, prepararme para oír pacientes, tener mis terapias grupales, darle al mundo 8 horas de ánimo y una tarde para las luces de mi futuro, sólo quiero un sueño hecho realidad, porque tengo todo para hacerlos, sólo la materia prima me falta, dicen que llega, pero aún no se su horario, no se sí debo abordarlo o solo dejar de imaginarlo y empezar, pero ¿por dónde? No es autoestima, me niego a esa idea, es realización, yo quiero mi vida tal vez como la de muchos, pero no la de ninguna novela que conozco o de alguien a mi alrededor, sólo quiero otro inicio para hacernos una tarde cada día mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario