Cuando el sol ilumina aún en la brisa es imposible no sentir.
Verlo, sonreirle y más aún si pide abrazarme este cuerpo se mantiene paralizado por no saber cómo actuar porque llegar mencionando que me extraño.
Verlo, sonreirle y más aún si pide abrazarme este cuerpo se mantiene paralizado por no saber cómo actuar porque llegar mencionando que me extraño.
Llega esa cascada de emociones que hacen brille el cuerpo, que las hormiguitas te recorran y que la mirada tenga no brilló ni color sino la sensación de no más lágrimas. Tenía tantas ganas de "enamorarme", la sensación de quererlo ver todo el tiempo, de no esperarlo, no pedirle, solo verlo llegar; Él llega con pretextos y chocolates, llega vestido de blanco y por la madrugada casi con pijama solo para decirme que tenía que verme aún estando cansado, teniendo fiesta en casa, teniendo a quien darle respuestas. Esta es de las pocas veces en que no se ha fijado mi atencion en si trae los zapatos adecuados, si es demasiado feo para ocultarlo, o si dus labios son delgados, incluso si cuenta con la estatura como para encajar con mis zapatos altos.
Necesitaba tenerlo tan cerca para definir la sensación.
Necesitaba tenerlo tan cerca para definir la sensación.
Tenía tiempo que no besaba, agregando el "así", no recuerdo si sabía lo que era mojar mi ropa interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario